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“Se quieren venir para acá”

Marcelo Larrondo reveló que muchos compañeros que tuvo en Rosario Central le manifestaron el deseo de jugar en River: “Se quieren venir para acá”.

La llegada de Marcelo Larrondo llegó inmersa en un clima conflictivo. Cruces entre dirigentes de River y Central por una triangulación que finalmente no fue, y una salida caótica del delantero de la ciudad por un clima hostil de los hinchas Canallas.

“Hay muchos jugadores de Central que salieron a hacer declaraciones. Te digo la verdad: hay muchos que me mandan mensajes y que se quieren venir para acá, imaginate si te digo eso… Así que mejor no hablo porque sino los prendo fuego”, confesó Larrondo.

El delantero contó lo que vivió al irse de Central: “Tuve miedo porque, más allá de que nunca recibí un apriete de la hinchada como se había dicho, sí me mandaron mensajes y cosas que no eran lindas, tanto a mi mujer como a mí. La verdad es que se metieron con mi familia y eso fue lo más feo. Y por eso en su momento preferí no hablar y esperar un poco: no era la situación para que lo hiciera. Pero ya está, por suerte ya lo viví y ahora quiero olvidarme de eso”.

“Fue un episodio que en lo personal resultó muy feo: salir así de Rosario fue una pena porque la gente me apreciaba mucho, me brindaba mucho cariño, pero fue un momento difícil. Los dirigentes de Central dijeron muchas cosas que no fueron verdad, pero bueno: el tiempo dirá cómo fueron los acontecimientos. Yo ahora solamente quiero enfocarme en River y en este presente que estoy viviendo”, agregó.

Sobre su presente en River, Larrondo contó sus sensaciones del debut: “De a poco me voy soltando. Por ahí todavía me da un poco de miedo el tema de la rodilla, por ahí no tengo esa confianza. Fueron cuatro meses sin jugar y es normal. Lo bueno es que pude hacer 30 minutos de fútbol que para mí fueron un gran paso adelante”.

“Lo soñé siempre. Imaginate que en Italia me quedaba despierto hasta las 2 o 3 de la mañana viendo los partidos, siempre siguiendo a River. Me tocó el domingo y lo disfruté mucho: traté de no dejarme llevar por la ansiedad, que a veces te juega en contra. Después de entrar ya me olvidé y traté de dar lo mejor para el equipo”, finalizó.