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Ganó, gustó y goleó

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ganó, gustó y goleó

En el debut por el torneo local, el Millonario venció a Banfield por 4 a 1. La triple G estuvo presente: ganó, gustó y goleó.

Un comienzo ideal: el millo ganó, gustó y goleó

Nada más satisfactorio para un entrenador que su equipo juegue como pretende. Todo lo que trabajó Marcelo Gallardo durante estos dos meses de pretemporada, el equipo lo plasmó en el campo de juego y redondeó un partido que estuvo cerca de la perfección.

Desde el primer minuto el equipo mostró lo que pregona el Muñeco. Con una presión alta agobiante para recuperar la pelota, con precisión, creando juego por adentro y abriendo la cancha con los laterales, el Millonario se adueñó del partido y aplastó a Banfield.

A los 4′, tras una gran jugada comenzada por el sector izquierdo y terminada por derecha con un gran centro de Jorge Moreira, Sebastián Driussi apareció por el segundo palo y abrió el marcador con un cabezazo cruzado, que fue inatajable para Hilario Navarro.

El dominio fue total y si bien no hubo muchas chances de goles, daba la impresión que cuando el equipo acelerara iba a llegar el segundo. Pero sorpresivamente, Santiago Silva, a los 39′, puso el empate con un gran cabezazo. La reacción fue inmediata y sobre el final del PT, Lucas Alario hizo estallar la red, pero el línea Hernán Maidana lo anuló por un offside inexistente de Sebastián Driussi.

El golpe del empate pareció no causar efecto en River, que en el comienzo del segundo tiempo pasó por arriba a Banfield. A los 4′, Lucas Alario capturó un rebote en el área y con un derechazo marcó el 2 a 1. Con un dominio total, la llegada de más goles parecía cuestión de tiempo, y eso sucedió: a los 26′, Andrés D’Alessandro puso el 3 a 1, tras un remate en el palo de Pity Martínez.

Una de las ideas que pregona Gallardo es la presión alta para intentar recuperar la pelota bien arriba, o en su defecto provocar errores en la salida del rival. Y el cuarto gol fue un claro ejemplo que el equipo lo incorporó ese concepto. A los 28′, tras una presión agobiante, la defensa de Banfield se equivocó y Pity puso el cuarto, que terminó siendo definitorio.

El arranque del torneo ilusiona y retrotrajo a los hinchas millonarios al comienzo del ciclo de Gallardo como entrenador, que en las primeras fechas mostró un nivel superlativo. Nada mejor que comenzar ganando, gustando y goleando.

Imagen: Prensa CARP

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